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Sesión 2 parte 1: El día que me di cuenta que hay psicópatas en mi mesa

  • Foto del escritor: DesmadrOSO
    DesmadrOSO
  • 23 feb
  • 4 Min. de lectura

Tras el hundimiento del Libertad Fugaz, nuestros personajes quedaron varados en una playa, a la orilla de un risco. La cabina del barco quedó varada junto con ellos. Aún inconscientes, se puede escuchar un 1…2…3 “Entierro”, un sonido de metal atravesando la piel, acompañado por el sonido de risas infantiles.


Este sonido logró hacer que únicamente Amara despertara, pero finge seguir inconsciente. En lo que vuelve a oír 1... 2... 3 “Entierro” y las mismas risas se burlan de manera juguetona. Abre un poco los ojos y ve a su alrededor: seis goblins a su alrededor. Por su perspicacia, puede notar que son apenas niños.


Este segundo entierro logra apenas discombobular a los demás, pero siguen desorientados. Amara puede ver que cada uno de los goblins se para a un lado de cada uno de los héroes y empiezan a contar 1... 2…


Amara grita: “¡Giren!”


No todos alcanzan a girar. A Grak lo rasgan a un costado de su abdomen, a Kaelen le entierran la espada en su pie, imposibilitando su movimiento. Amara, quien en un instante se paró, sacó su hacha y con un giro de su hacha le corta la cabeza, la cual sale volando a la arena del mar, pintando la misma de un color oscuro rojizo.


Los niños Goblin, atemorizados, empiezan a gritar y huir. Escuchan venir del bosque un grito “¡¿Qué pasó?!?!” y pueden ver a dos Goblins adultos acercarse. Cuando salen del bosque dan un grito desgarrador: ¡Mi hijo!


Ven a la Goblin madre aventarse hacia Amara y con un tronco le da un golpe en el costado, sacándole el aire. El Goblin Padre se queda parado, en lo que grita ¡vengan niños! Amara, enojada, les indica a todos que los deben asesinar, que no deben dejar que escapen.


Kaelen abre su boca y se empieza a acumular un humor azul blancuzco dentro de su mandíbula. Después de unos simples segundos exhala y a 4 de los 5 niños los congela de manera inmediata en el lugar en que se encuentran. El padre grita desesperado, con lágrimas en sus ojos. ¡Mi amor vámonos de aquí! Más la Goblin madre, al ver la escena, ver a sus hijos ser congelados y asesinados, entra en un trance. Con una reacción le avienta el palo a Kalir en la cabeza y lo deja aturdido. No le responde a su esposo, ve rojo, no puede razonar.


El padre corre hacia el último de sus hijos que queda con vida. En lo que Draxus le avienta una de sus dagas, la cual le roza la pierna haciendo que caiga al suelo. El padre sigue corriendo hacia su hijo en lo que escucha un ¡Boom! Voltea a ver y ve a Grak parado, con su pistola en mano. Su hijo, quien lo estaba viendo a los ojos, cierra los ojos y cae a la arena.


Desesperado y con esa imagen en su cabeza, el padre intenta huir hacia el bosque, más Kaelen, utilizando el mismo hechizo, invoca una daga de hielo, la cual le da directamente al padre, se le congela un brazo y lo pierde. Mas sigue corriendo, resbalando en los restos de hielos que dejó la explosión de la daga.

Amara recupera el aliento y vuelve a agarrar su hacha, rasgándole la pierna a la madre Goblin. Mas esta no cae al piso y de un mordisco le muerde el hombro, tratando de apuntar a su carótida, mas Amara instintivamente cerró su hombro, haciendo que la mordida diera a puro músculo.


“¡Ayúdenme!” exclamó Amara, viendo como el dolor ni siquiera inmuta a la madre desesperada. Kalir se acerca, tratando de con su espada degollarla, más al estar un poco aturdido del golpe del tronco en su cabeza, únicamente le hace una perforación poco profunda en la garganta. La madre intenta gritar, pero únicamente se escuchan gritos ahogados. En esta ocasión, cada intento de sacar una palabra hace que salga sangre de su garganta. Con una reacción le mete una patada a Kalir en el estómago.


Draxus, quien ve la escena, decide aventarle dos de sus dagas a la madre, justo a los ojos, y con un D20 acierta completamente.


Las dos dagas entran en sus ojos. Mientras se siguen escuchando los gritos ahogados, sin caer, la madre sigue en un trance que no puede controlar. Ahora es incapaz de ver ni gritar. Intenta dar una patada al aire que no le da a nadie.


“¡Dios mío, alguien acabe con su sufrimiento!” exclama Kaelen. Mas ve que el padre goblin se para y sigue corriendo, y a su lado escucha otro ¡Boom! ensordecedor. Voltea a ver y ve que Grak ha terminado el trabajo, dándole otro disparo en la espalda al padre. Por lo cual decide ajustar sus prioridades e invoca un poco de agua de mar, la cual con un conjuro hace sanadora, curando a Amara un poco de sus heridas.


Amara, recuperada, toca del piso con su pulgar un poco de la sangre que ha salido de la garganta de la madre, se lleva el pulgar a la lengua y grita:


¡Hellish Rebuke!


Pueden todos ver como la madre se prende en fuego. Empiezan a oler el olor de la carne quemada combinado con el olor de sal y agua en el aire. Tras lo que pareció una eternidad, ven a la madre llorar una última vez. Pareciera ser que sus lágrimas son de sangre. En lo que cae de rodillas y cae de frente hacia la arena.

EL ultimo grito

Notas: Aqui me cayo el veinte: Mis jugadores estan locos

sesión 2 psicópatas D&D!


 
 
 

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